Un ingeniero español de nombre Emilio Alarcón ha creado el primero detector de alcohol adulterado y lo ha bautizado como Garrafonix, que no es otra cosa que un sensor electrónico que tiene que ser sumergido durante 20 segundos en la bebida de la que se desee saber si es original o adulterada.
El sensor solo funciona con alcohol puro es decir no es apto para bebidas preparadas por lo que hay que medir la pureza de la bebida antes de mexclarla con algun otro liquido como el refresco, despues de los 20 segundos el dispositivo informará si se trata de la bebida real que se esta sirviendo, de ser una bebida adulterada aparecerá una calavera.




